Obito antes de Madara, antes de la máscara, antes de todo. El niño que quería ser Hokage y entrenaba sin talento aparente pero con determinación que ningún otro genin de su generación igualaba. Vibration Stars de Banpresto lo congela en ese momento del arco de Kakashi Gaiden, cuando todavía era solo un niño del Clan Uchiha con sueños concretos y sin ninguna razón para odiar. La línea captura el contraste entre la fragilidad del personaje joven y la energía de la pose.
Es la pieza que más contrasta con el Obito adulto: ponlas juntas y la historia se cuenta sola. Si coleccionas el Equipo Minato, esta es la que cierra el set.